La genial productora PIXAR ha logrado una vez más, como lo viene haciendo desde la ahora ya lejana Toy Story, crear una nueva obra de arte de la animación, y que además de entretener, tiene el gran mérito de no insultar jamás la inteligencia ni de los niños, ni la de los adultos, es más cualquier adulto que se pierda las cintas de Pixar, etiquetándolas como "cosas de niños" (que son el target marketing, es verdad, para qué lo vamos a negar), se está perdiendo historias que apartando de lado lo obvio, tienen como base historias, enseñanzas, moralejas o como quieran llamarle, pero sobre todo cosas que siempre han sido lecciones de vida, y la última producción Up, no tenía por qué ser diferente del resto de sus dignas predecesoras.

Carl Fredricksen, un anciano que recientemente ha experimentado la pérdida de la compañera de la mayor parte de su vida, y ante la amenaza de personas interesadas en despojarle del único hogar que ha conocido, y en el que todavía siente la presencia de su querida Ellie, decide lanzarse en pos del sueño que compartiera con su esposa, que era la de viajar a América del Sur para descubrir territorios inexplorados, emulando las hazañas del ídolo de infancia de ambos, el aventurero Charles Muntz.

Para dicho propósito Carl (quién se ganaba la vida como globero), ata millares de estos a su casa y así despega en busca de aventuras, sin percatarse que lleva un polizón, el mismo es un niño explorador de nombre Russell, quién está empecinado en ayudar a un anciano con el objetivo de ganar la única medalla que le falta para ascender, a una jerarquía superior. La lástima es que el muchacho es 100% teoría y 0% práctica, lo que traerá de por sí bastantes sinsabores y quebraderos de cabeza al gruñón de Carl.

Realmente no quiero entrar en más detalles, porque realmente deseo que los que lean esto y aún no han visto la película lo hagan y descubran por si mismos la belleza (en varios sentidos) que encierra este filme. Aún así no quiero dejar de destacar todos aquellos aspectos que me han gustado y me han llegado a emocionar.

Una introducción en la que vemos desarrollarse la historia de Carl desde que era niño, época en que conoció a su compañera Ellie, y su desarrollo hasta su edad actual. Vemos su alegría de tener una amiga, de tener una novia, una esposa, la vida en común, los sueños en común, así como los inevitables retrasos en la búsqueda de su sueño común, ya que como lo dice el título de este blog, la vida les acontece, mientras ellos se la pasan haciendo otros planes. Esta secuencia inicial es una de las más bellas que me ha tocado ver y es una que te emociona profundamente (confieso que derramé varias lágrimas), ya que la maestría de Pixar (específicamente de Pete Docter, el director) te hace sentir las emociones de los personajes, aunque a primera vista puedan parecer tan o más irreales que cualquier otro cartoon.

Este film toca de varias maneras la dura realidad de que a veces tenemos que afrontar pérdidas, ya sean personales, pérdidas de nuestros sueños, pérdida de fe, pero nos alecciona diciendo que no importa la edad o las circunstancias siempre debemos continuar adelante, aceptando que aunque físicamente nuestros seres queridos ya no están con nosotros, el lazo que formamos con ellos no se romperá al menos mientras vivamos, que los sueños, no importa cuantos retrasos tengamos se los debe seguir buscando, y que debemos encontrar nuevas razones para volver a tener fe, y de nuevo jalar para adelante aunque sea un paso más, quien sabe, tal vez ese último paso es el que necesitamos para llegar a donde queremos.

Sin embargo, a pesar de lo anterior que dije, no significa que la película sea toda triste y aburrida, al contrario, tiene bastante colorido, bastante aventura, y vemos como Carl se va abriendo con Russell, al tiempo que se van haciendo amigos. Curiosamente luego Russell será el catalizador de la renovada fe de Carl, de un nuevo interés por proteger a un nuevo amigo, en contra de un villano, que tiene como compinches a una jauría de perros entrenados, los que "hablan" a través de un dispositivo de su invención y que lo llevan puesto en sus collares.

Hacia el final de la película, particularmente, momentos ante del climax de la misma, Carl encuentra un album de recortes, el que vimos casi vacío al comienzo de la historia, y obtiene una revelación acerca de lo que tal vez consideraba una vida gris, privada de las aventuras que él y Ellie constantemente soñaban con realizar. Dicha escena tuvo en mí el mismo efecto emocional de la introducción de la cinta. Cuando vean la cinta comprenderán cuál fue la lección que aprendió y yo solo espero que chicos y grandes también puedan darse cuenta y aprender de la misma. Y ahora hay que esperar todo un año para ver la próxima historia: Toy Story 3.